Las redes sociales son el aliado inesperado de los derechos humanos

By febrero 19, 2020 marzo 6th, 2020 Columna

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Las redes sociales son el aliado inesperado de los derechos humanos

Mariana González

Estudió la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Universidad del Valle de México (UVM).
Tiene gran interés en el desarrollo de contenidos, como la fotografía y la producción audiovisual. Actualmente se desempeña como Community Manager en AsiLEGAL.

mariana@asilegal.org.mx

A pesar que las Naciones Unidas declararon que los derechos “son inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de raza, sexo, nacionalidad, origen étnico, lengua, religión o cualquier otra condición”, las violaciones a derechos humanos, al menos en nuestro país, son cotidianas. 

Desde que llegué a ASILEGAL he visto las diferentes realidades que existen en nuestro país; desde los abusos del estado, hasta las injusticias y el dolor de los diferentes casos que ha acompañado la organización. Es imposible quedarse inmóvil, y con cada cifra, caso o publicación, cambió mi perspectiva sobre la vida. Me sorprendió darme cuenta que, a pesar de vivir en la era de la comunicación y la información, existen muchas cosas que desconozco, al igual que miles de mexicanos que no perciben lo que sucede su entorno. Es por eso que creo que las redes sociales tienen una gran importancia hoy en día: esta herramienta no solo sirve para interactuar y formar relaciones con otros, sino que este es el medio que nos permite exponer, difundir y denunciar de la manera más real y sin censura los terribles actos de abuso a los derechos humanos.

“Ojos que no ven, corazón que no siente”

A través de mi experiencia, sobre todo este último año, me he dado cuenta de que “ojos que no ven, corazón que no siente”. Es decir, muchas personas evitan conocer las problemáticas sociales como una manera de protegerse –de esta manera, uno no tiene que preocuparse o sufrir por ello–, pero esto solo supone un peligro mayor: ignorarlas no evita o impide que existan. Todo lo contrario, las perpetúan; el ignorar un acto de corrupción permite que se replique, ignorar los malos tratos y las transgresiones a las personas privadas de libertad, solo permite que se siga abusando de ellas, e ignorar la violencia de género solo permite que se cometan más injusticias y feminicidios. En la época de la información, de las redes sociales, Wikipedia y Google, hubo una terrible consecuencia que nunca antes se había presentado en la historia: aprendimos, dolorosamente, que la indiferencia siempre fue más peligrosa que la ignorancia.

Las redes sociales son y deben ser nuestros grandes aliados.

Es por eso que las redes sociales son y deben ser nuestros grandes aliados. A través de ellas exponemos la verdad que muchas veces no se quiere ver o que, seguido, se quiere mantener oculta. Es una gran responsabilidad conectar con otros y abrirles los ojos para dejar de vivir en la fantasía de la desinformación. Esa distópica fantasía donde las cárceles no están llenas de culpables, sino de inocentes (en su mayoría) que sufrieron faltas al debido proceso o incluso fueron torturados por un Estado que reafirma la ficción de su funcionalidad inventándose culpables, como una solución mágica.
Usemos a nuestros aliados, ayudémonos con ellos, extingamos con fuego lo que quedó de la indiferencia que quiere caracterizar al mundo actual. Compartamos, comentemos y propaguemos nuestra intención de no quedarnos callados. No es lo único que tenemos, pero sabemos que vale la pena.

¹ https://www.un.org/es/sections/issues-depth/human-rights/index.html