#AsiLegalEscribe

Educarse en derechos humanos comienza con concientizarse de tus privilegios

DAFFNE ORTEGA

Coordinadora del Área de Capacitación y Formación. 

Pedagoga por la UNAM, feminista en formación y creadora de objetos de aprendizaje. Colabora en AsiLegal desde 2013 coordinando programas de capacitación en Derechos Humanos.

daffne@asilegal.org.mx

Implementar acciones pedagógicas, en función del acceso a la justicia y los derechos humanos, es una búsqueda inacabada por desarrollar acciones individuales y colectivas a pesar de escenarios adversos como centros penitenciarios, fiscalías y defensorías. Involucra generar ejercicios de auto reconocimiento, deconstrucción y humanización, y no reproducción de contenidos únicamente. Demanda hacer introspección; analizar las situaciones de privilegio desde las que acudimos a estos espacios, entender que la posición de quienes realizamos los trabajos remunerados que elegimos es un privilegio.

Abarca reflexionar sobre las condiciones, experiencias y conocimientos de quienes acuden a estos espacios por interés, compromiso u obligación.  Conocer si tuvieron los alcances para concluir una educación terciaria; el desempeño o no de un trabajo remunerado en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad, así como las posibilidades de elegir permanecer en ellos.

Realizar acciones educativas es retomar los compromisos con la sociedad, aquellos adquiridos por formar parte de ella, y por intervenir de forma consciente en la vida de otras personas sin temer  efectos inesperados.

Por otro lado, participar en esos espacios es asumir las responsabilidades de ejercer una profesión, un trabajo o un oficio, involucra identificar las ideas que contribuyen con la ajenidad ante la situación de las personas que enfrentan algún conflicto con la ley , o son captadas por un sistema penal institucional alejado a las preocupaciones de los contextos y realidades sociales; ser consciente de los mecanismos de selectividad del sistema de control social y los mecanismos para “resolver” los conflictos penales entre particulares. Ser conscientes que la justicia opera en forma selectiva, discriminatoria en función de las condiciones etarias, de raza, género y lejanía del poder económico y social. 

Que la justicia se construye caso por caso, sin recetas, procedimientos ni pasos que apliquen en forma generalizada para todos los “asuntos”; y, además, que los riesgos no puede ser un costo que siempre paguen las personas menos privilegiadas y en condiciones de vulnerabilidad.

En este sentido se debe considerar como responsabilidad y obligación de todas y todos los servidores públicos el reflexionar sobre el acceso a la justicia y el respeto a los derechos humanos desde la utilización de los lentes antiesencialistas, pues las personas ontológicamente no son vulnerables ni criminales.

Distinguir que el sujeto no carga con un adjetivo, sino un conjunto de experiencias ante situaciones diversas que le han llevado a enfrentar el sistema penal que criminalizan a las personas de acuerdo al cumplimiento o no de estereotipos y que, además, los cosifica en función de una categorización de ciudadanos, a través de mensajes de prensa poco sensibles, que invisibilizan hechos en contextos específicos y derechos, en función de visibilizar y  generar aprobación de mensajes estereotipados que catalogan a las personas en conflicto con la ley a través de titulares desatinados que utilizan el dolor como símbolo, destruyen los vínculos comunitarios y buscan la notoriedad a través del número de likes. Y en palabras de Adriana Puigrrós: “El terror por la inseguridad se usa para tapar la miseria haciendo un desplazamiento discursivo.” 

Implementar acciones pedagógicas, en función del acceso a la justicia y los derechos humanos, es construir puentes que permitan disminuir la brecha punitiva a través del empoderamiento de espacios educativos, teniendo en muchos casos en contra la cultura institucional como barrera en los procesos formativos de operadores de justicia; por ello requieren generar espacios y procedimientos de aprendizajes críticos, sociales y significativos que respondan a las realidades del contexto.