Día Internacional Contra la Homofobia

2018.05.21-dia-contra-homofobia

Ciudad de México, 17 de mayo de 2018

  • Actualmente en México se encuentran 204,422 personas privadas de libertad; 193, 863 hombres y 10, 559 mujeres.
  • La persistencia de categorías binarias en la Estadística Penitenciaria Nacional, invisibiliza el número de personas trans que se encuentran privadas de libertad.
  • La ausencia de datos oficiales sobre el número de personas LGBTI[1] dentro de los Centros de Reinserción Social, es una omisión que implica que el Estado no implemente medidas especiales de carácter temporal que tomen en cuenta perspectivas diferenciadas por género y diversidad sexual
  • Existe una generalizada inexistencia de acciones interinstitucionales y coordinación de las dependencias que están obligadas a salvaguardar y garantizar los derechos humanos dentro de los CRS y en especial a la población LGBTI que se encuentra en situación de mayor vulnerabilidad dentro de las prisiones.

Las actitudes discriminatorias culturalmente arraigadas hacia personas LGBTI en nuestro país se producen en el ámbito familiar y laboral; en instituciones educativas y de salud; en organismos policiales y judiciales, generando un contexto de violencia normalizada y nutrida por prejuicios y estigmas hacia las personas con orientación sexual o identidad de género no hegemónica.

Entre otras circunstancias, de esta forma se ejemplifica la situación de continuas vulneraciones a los derechos humanos de la población LGBTI, dicha vulnerabilidad se agrava o acrecienta cuando otras condiciones sociales se viven simultáneamente, es decir se interseccionan las situaciones de ser una persona de la disidencia sexo-genérica y, por ejemplo, estar privada de libertad.

Aunado a lo anterior, en nuestro país sigue siendo una tarea inacabada la procuración de justicia para las personas LGBTI, la protección de los derechos de la Comunidad a lo largo de todo el proceso judicial es nula, por ello comenzar es importante reconocer las necesidades especiales de las personas LGBTI que están privadas de libertad no solo como una obligación del Estado basada en los principios de igualdad y de no discriminación, sino como la posibilidad de implementación de medidas diferenciadas sin éstas impliquen mayores restricciones a sus derechos[2].

La violencia en contra de la comunidad LGBTTTI privada de la libertad persiste por diversos factores, entre ellos por la poca o nula sensibilidad que las autoridades de seguridad y custodia penitenciaria, así como los actos violentos perpetrados por el resto de la población penitenciaria, y ante los cuales existe impunidad.[3]

En cuanto a las condiciones de privación de libertad que viven las personas LGBTI en los Centros de Reinserción social en nuestro país, existen violaciones sistemáticas a su derecho a las salud, pues de las personas de la comunidad LGBTI entrevistadas respecto a la calidad en el trato brindado por el personal médico, frecuentemente refirieron el despotismo con el que el personal médico se dirige hacia ellas y ellos.[4]

Otro aspecto relacionado al derecho a la salud de las personas LGBTI y en específico de algunas personas trans, es que al llegar a los Centros de privación de libertad, existen nulas oportunidades para poder iniciar o continuar con los procesos de transición como es la hormonización; esta es una situación preocupante, pues no solamente esto puede causar afectaciones a su salud física sino también psicológica.

También en el 2015 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) documentó los actos de violencia que enfrentan las personas lesbianas, gay, bisexuales y trans (LGBT), o aquellas que son percibidas como tales, que se encuentran privadas de libertad en América. En donde expresó su preocupación por los actos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes que viven las personas LGBT en prisión, indicando además que son éstas quienes se encuentran en el último escalafón de la jerarquía informal que se genera en los centros de detención, lo que da a lugar a una discriminación doble o triple, y se encuentran sometidas de manera desproporcionada a actos de torturas y otras formas de malos tratos.[5]

Una muestra de ello es el testimonio de una persona de la comunidad LGBTTTI en el reclusorio sur quien relato las dificultades que enfrenta: “La gente del piso de arriba colocaron el cable de su instalación eléctrica sobre la tubería de agua que nos toca nosotros, y lo que pasa es que como la tasa del baño es de metal, igual que toda la tubería, uno no se puede sentar en el baño por que le dan toques”.[6]

Los Estados están obligados a prevenir la tortura y los tratos crueles, inhumanos y degradantes contra las personas LGBTI que se encuentren privadas de libertad, prohibiendo y sancionando este tipo de actos y garantizando que se ofrezca una reparación a las víctimas. El hecho de no investigar ni hacer comparecer ante la justicia a los autores de tortura constituye en sí mismo una violación de las normas internacionales de derechos humanos.[7]

Este 17 de mayo desde ASILEGAL exigimos que se garanticen los derechos humanos de las personas LGBTI que se encuentran privadas de libertad dentro de los Centros de Reinserción Social del país, en especial el acceso a una vida libre de violencia y discriminación por su orientación sexual, identidad o expresión de género, así como que sea salvaguardada su integridad física y psicológica que generen una estancia digna.

Asistencia Legal por los Derechos Humanos

 

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Daniel Islas
Coordinador de comunicación
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[1] En el presente capítulo se utiliza la sigla LGBTI para hacer referencia a las personas lesbianas, gay, bisexuales, trans e intersex.

[2] CIDH. Violencia contra Personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex en América. OAS/Ser.L/V/II.rev. 12 noviembre 2015. Párr. Pág. 156

[3] Asistencia Legal por los Derechos Humanos ASILEGAL A.C. Personas privadas de la libertad de la comunidad LGBTTTI ¿Comunidad LGBTTTI sin derechos? Diagnóstico sobre la situación de los Derechos a la Salud y a la Justicia de la Comunidad LGBTTTI privada de la libertad en el Distrito Federal. México. 2011. Pág. 86

[4] Asistencia Legal por los Derechos Humanos ASILEGAL A.C. Personas privadas de la libertad de la comunidad LGBTTTI ¿Comunidad LGBTTTI sin derechos? Diagnóstico sobre la situación de los Derechos a la Salud y a la Justicia de la Comunidad LGBTTTI privada de la libertad en el Distrito Federal. México. 2011. Pág. 65

[5] CIDH. Violencia contra Personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex en América. OAS/Ser.L/V/II.rev. 12 noviembre 2015. Párr. 145

[6] Asistencia Legal por los Derechos Humanos ASILEGAL A.C. Personas privadas de la libertad de la comunidad LGBTTTI ¿Comunidad LGBTTTI sin derechos? Diagnóstico sobre la situación de los Derechos a la Salud y a la Justicia de la Comunidad LGBTTTI privada de la libertad en el Distrito Federal. México. 2011. Pág. 111

[7] LGBTI. Compendio regional de buenas prácticas gubernamentales de garantía y protección de derechos. Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos del MERCOSUR. Buenos Aires. Mayo, 2017. Pág. 23

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